Esta es la historia de un amigo y mi perro, el sentido es que la lean y se diviertan leyéndola.
Un día de invierno como cualquier otro, estaba yo y dos amigos mas jugando fútbol en el patio de mi casa, no hacia tanto frió por lo que era muy agradable jugar, estábamos los tres muy contentos jugando arco a arco, un juego en el cual se juega entre 2, uno en cada arco y se tiran la pelota hasta hacer gol, cuando de pronto llego mi perro a jugar con nosotros, mi perro es un bóxer, inofensivo, pero muy juguetón. De pronto le toco el turno a Cristobal, el mas chico de los tres, tenia en ese entonces 9 años, y siempre le ah tenido mucho miedo a mi perro, porque al ser tan juguetón, le salta arriba, pero el, al ser mas chico que nosotros no le agrada jugar con mi perro.
Entonces fue el momento que nadie esperaba, le tire un tiro a Cristobal muy fuerte, el que le llego en ambos pies, muy lastimado callo de boca al suelo, y sin reaccionar tan rápido para pararse, se queda en cuatro patas, levanta su cabeza desorbitado y empieza a mirar a todos lados, pero miro todo menos a mi perro, que con ansias de jugar fue corriendo hacia el, y con mucha energía salta hacia su desorbitada cabeza, mi perro encoje sus pies y con toda su velocidad golpea la cabeza de Cristobal con su pecho, al recibir el golpe se dio un par de vueltas en el suelo y luego se puso a llorar del susto.
Mi amigo y yo, al ver esta acción de mi perro, en vez de ir a ver a Cristobal, empezamos a soltar unas carcajadas que no las podíamos evitar, porque la escena que acabábamos de ver, fue realmente chistosa.
Pero la historia no termina ahí, porque luego de esta escena, llegaron mas amigos, y empezamos a jugar a un juego clásico con mi perro, que consiste en lo siguiente; todos permanecemos en una base, en la que no entra mi perro, luego alguien agarra al perro y otro empieza a correr desde la base hasta un lugar determinado, ida y vuelta, en total son como 40 metros, todos los grandes lo habíamos hecho bien, pero de pronto llego el turno de Cristobal, que con la animación de todos junto coraje para hacerlo, pero no salio del todo bien, porque cuando comenzó a correr, y ya estaba llegando al punto de llegada de la ida, soltamos a mi perro, pero el animal corrió de una forma salvaje, como nunca lo había echo, y rápidamente alcanzo a Cristobal, mi perro al alcanzarlo salto hacia su hombro y le mordió el chaleco, pero al ir tan rápido mi perro en el aire paso a Cristobal, dando un giro de 180º lo que provoco que Cristobal cayera con el pero de boca en el suelo. Nosotros como grandes amigos que somos al ver esto, nuevamente nos reímos insaciablemente, pero luego fuimos a ver a nuestro lastimado amigo. Pero al igual que la escena anterior, esta será otra hazaña inolvidable para todos los presentes en ese momento.

me gusto tu historia, porque es verdaderamente chistosa y me alegro el día.
ResponderEliminarPobre de tu amigo
me gusto tu historia!, porque es verdaderamente chistosa y me alegro el día.
ResponderEliminarPobre de tu amigo.
Deberías comentar mas de tus historias, porque realmente son graciosas.
Saludos por allá!